La transformación de nuestro carácter

El Fruto del Espíritu Santo - El Gozo

Introducción

Lecturas:

Filipenses 4.
1 Tesalonicenses 1:6.
Hebreos 12:2.
Santiago 1:2.
1 Pedro 1:8.

Un teólogo llamado Lenaki dice:
“El gozo es una de las virtudes cardinales del cristiano: merece un lugar al lado del amor. El pesimismo es una grave falta. No nos referimos al fatuo gozo como lo entiende el mundo, es el gozo perdurable que brota de la gracia de Dios que es nuestra herencia, de la bendición que nos pertenece, no empañada por la tribulación”.


¿De dónde proviene nuestro gozo?

  • No depende de nuestras circunstancias, sino de poner nuestros ojos en Jesús y saber que a los que aman a Dios todas las cosas ayudan a bien.
  • Proviene de la misma naturaleza del Espíritu Santo, de manera que debemos pedir ser llenos del Espíritu.
  • Al recibir nuestra salvación, manifestamos un gozo interior: Nuestro rostro, nuestra mirada cambia al conocer a Cristo (Lucas 2:10).
  • El gozo del cristiano es la mejor propaganda para el incrédulo (Hechos 8:8; Juan 4:39).
  • El gozo del Señor es nuestra fortaleza (Nehemías 8:10; Habacuc 3:17-18).
  • Es como medicina a nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo funciona mejor si vivimos en el gozo del Señor que en ansiedad y temor (Proverbios 17:22; Isaias 61:1-3).
  • Dios nos otorga gozo para que fluya a través nuestro hacia los demás para ministrar a otros (Salmo 51:12).
  • Así como la tristeza o la amargura pueden ser contagiosas, el gozo también lo es.

¿De dónde proviene nuestro gozo?
El gozo del Señor es lo que necesitamos para todas las circunstancias que enfrentemos. Aún cuando estamos tan atareados, reemplacemos los ¿por qué?, para mantener la calma y el sentido del humor.
En las crisis se manifiesta nuestro carácter y se pierde el gozo si lo permitimos.


Lo que hace perder el gozo

la amargura, es algo que nos hace perder el gozoEl pecado: ¿Por qué David dijo: “Vuélveme el gozo de tu salvación”?.
¿Cómo lo perdió?

La desobediencia: Si permanecemos en el Espíritu, seremos sensibles y obedientes a su dulce voz que nos guía (Juan 15:10-11).

La queja: ¿Reconocen estas frases?: ¿Por qué dejas todo tirado?, ¿Por qué no estás lista para salir?, ¿Por qué no me escuchas cuando te hablo?, ¿Por qué conduces tan rápido?, ¿Por qué no me hiciste caso?... La lista podría seguir... La queja refleja el estado de nuestro ser interior, el pesimismo, el desaliento, son estrategias del enemigo para que saquemos nuestros ojos del Señor y los pongamos en las circunstancias.
La queja apaga la fe (Santiago 3:11).

La amargura: el resentimiento y la falta de perdón.


Fuentes de gozo

fuentes de gozoLa Salvación: cuando una persona recibe perdón de todo su pecado, siente como si todo el peso del mundo se le quita de sus hombros.
Cuando Jesús entra en una vida la llena de gozo.
El salmista David muchas veces se gozó en la salvación del Señor: “Mi corazón se alegra en tu Salvación” (Salmo 13:5; 31:7; 32:11; 35:9).

Los actos poderosos de Dios: Dios se revela mediante actos poderosos que manifiestan su amor. Él obra en nosotros y los que nos rodean, perdonando, sanando, libertando de malos hábitos (Hechos 8:5-8).

La presencia de Dios: El estar en la presencia de Dios y dejar que el Espíritu Santo nos llene, produce sin duda gozo en nuestras vidas.
La misma naturaleza del Espíritu Santo es gozo, así que cuando estamos en oración, en comunión, en alabanza con el Señor, el Espíritu nos llena y en Él está el gozo. La palabra de Dios leída, oída, meditada, y amada, también produce gozo (Jeremías 15:16).

Por último muchos pasajes vinculan el gozo y la oración:

(Efesios 5:19-20; Colosenses 1:11-12; 1 Tesalonicenses 5:16-18; Juan 16:24; 1 Crónicas 16:10; Isaías 56:7; Salmo 40:16; 105:3).
Cuando hay tristeza en nosotros es señal que debemos acercarnos más a Dios.

Nuestra bendita esperanza: (Romanos 12:12): nos exhorta a “estar gozosos en la esperanza”.
¿Cuál es esta esperanza?: Veamos (Hechos 24:15; Tito 2:13; Hebreos 6:18-20; Romanos 5:2-5).
Esta bendita esperanza nos sostiene y nos da gozo aún en las circunstancias más difíciles de nuestra vida.

Gozo al dar: Otra fuente de gozo es el dar. ¿Lo ha comprobado? El acto de dar regocija nuestro espíritu y el comprobar que el Señor retribuye redobla el gozo (Lucas 6:38).
“Ciertamente más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35).

Los ángeles: Los ángeles aumentan el gozo del creyente. ¡Sí, los ángeles!. Ministran a los santos en todas partes como Dios los dirige y forman parte de los actos poderosos de Dios.
El Salmo 34:7 nos dice que el ángel del Señor protege y libera a los que temen a Dios.
En Hechos 12:11, Pedro reconoció que el Señor envió su ángel para rescatarle de la prisión.
El Salmo 91:9-11, también nos promete en este sentido.

¡No le llena de gozo saber de esta amorosa protección!


Sufrimiento y gozo

En la vida del creyente existe un fuerte vínculo entre sufrimiento y gozo, aunque esto pareciera contradictorio. Ya nuestro Señor Jesús en las bienaventuranzas prometió la recompensa a quienes soportemos las aflicciones del mundo por su causa y nos mandó gozarnos (Mateo 5:3-11).
La palabra menciona por lo menos dos motivos por los cuales debemos gozarnos frente al sufrimiento:

Nos gozamos porque a través de las pruebas Cristo es formado en nosotros: (Romanos 8:28-29; Santiago 1:2-3; 5:11; Hebreos 12:10-11).
Nos gozamos porque estamos viendo por la fe, más allá de la prueba, la obra que Dios está haciendo en nuestro corazón.
En este sentido nos gozamos en saber que hemos trascendido lo temporal y esperamos la gloria eterna. (Hebreos 10:34; 1 Pedro 4:13).

Nos gozamos por el privilegio de padecer por Cristo: Si la voluntad de Dios así lo permite.
Ver: (Hechos 13:52; 5:41; 16:25; 1 Pedro 4:6; 1 Tesalonicenses 1:6).


Ejemplos de hombres y mujeres que mantuvieron el gozo a pesar de todo:


María y Elisabet: Sabemos que las dos quedaron encintas, en situaciones delicadas. María por ser aún virgen no desposada y Elisabet por ser mayor y esposa del sacerdote que ministraba en el templo.
Sin embargo el gozo de María, por lo que Dios había hecho en ellas, hizo que brotara en un canto de alabanza (Lucas 1:47-55).
¡Cómo influyó esto en Jesús y en Juan cuando aún estaban en el vientre de sus madres!
¿Qué le diría a una mujer que tiene temores por su embarazo, cómo puede influir sobre la vida del bebé? (Salmo 139).

Pablo y Silas: Podríamos decir que no estaban en las mejores condiciones.
Estaban encarcelados en el peor lugar de la cárcel, pero eso no apagó el fluir del Espíritu en sus vidas.
Nos dejó una carta a los Filipenses 4:11, donde nos dice: “REGOCIJAOS EN EL SEÑOR SIEMPRE”.
¿Cuál fue el resultado? El carcelero lo vio y escuchó el cántico de estos hombres y fue conmovido profundamente.


¿Qué es lo que influye en su hogar cada día?
¿Palabras cortantes, miradas incisivas?
Cambie el tono al hablar, incluya alegría y gozo y ellos comenzarán también a hablar de una manera diferente. El gozo que fluya de usted los contagiará


¿Qué debemos hacer?

  • Si usted tiene culpa por el pecado, arrepiéntase, confiéselo y reciba el perdón de Dios (Salmo 51:2,7,12).
  • Así como Dios lo perdonó a usted perdone ahora por un pacto de voluntad (Mateo 18:21-22; Juan 2:1-2; Salmo 32:1-5).
  • Su inmensa gracia y Bondad le devolverá el gozo de la salvación.
  • Debe oír, amar y ser obediente a su Palabra, esto produce gozo.
  • Ante circunstancias difíciles o negativas, permanezcamos unidos a la vid que es Cristo, viviendo en el Espíritu y sosteniéndonos en la esperanza a la que fuimos llamados (Romanos 5:2-5; 1 Tesalonicenses 1:6; 2 Corintios 4:17).
  • Eleve su alma al Señor mientras hace sus tareas. Use un cassette y cante a la par del cantante, mientras entona cantos de alabanza a Él, comenzará a ver que el Señor es su fortaleza. Tendrá un corazón puesto en Jesús y un nuevo cántico en su ser (Efesios 5:19-20; Hechos 16:25)
  • Sea agradecido con los que lo rodean y expréseles con palabras su gratitud. Cambie los regaños de todos los días y piense en algo positivo que pueda decirles.
  • Regocíjese en servir y dar a los demás (Lucas 6:38; Hechos 20:35).
  • Pidamos al Señor ser llenos de su Espíritu y habrá un canto nuevo en nuestros corazones (Efesios 5:18-21).

 

“Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor:
Así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor,
estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros
y vuestro gozo sea cumplido”

(Juan 15:10-11)


| Escríbenos | Categoria: La Transformación de Nuestro Carácter | Capítulo nº: 6 | Ir al siguiente tema »

| Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:

BAD, Biblia al Día;
BDLA, Biblia de las Américas;
DHH, Dios Habla Hoy;
NVI, Nueva Versión Internacional;
RVR60, Reina Valera 1960;
BLS
, Biblia en Lenguaje Sencillo y
PAR, Paráfrasis de diferentes versiones bíblicas.|


Pasajes bíblicos citados (NVI)

Filipenses 4
1 Por lo tanto, queridos hermanos míos, a quienes amo y extraño mucho, ustedes que son mi alegría y mi corona, manténganse así firmes en el Señor.

Exhortaciones

2 Ruego a Evodia y también a Síntique que se pongan de acuerdo en el Señor.3 Y a ti, mi fiel compañero,[a] te pido que ayudes a estas mujeres que han luchado a mi lado en la obra del evangelio, junto con Clemente y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.
4 Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!5 Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca.6 No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
8 Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.9 Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes.

Gratitud por la ayuda recibida

10 Me alegro muchísimo en el Señor de que al fin hayan vuelto a interesarse en mí. Claro está que tenían interés, sólo que no habían tenido la oportunidad de demostrarlo.11 No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre.12 Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez.13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
14 Sin embargo, han hecho bien en participar conmigo en mi angustia.15 Y ustedes mismos, filipenses, saben que en el principio de la obra del evangelio, cuando salí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en mis ingresos y gastos, excepto ustedes.16 Incluso a Tesalónica me enviaron ayuda una y otra vez para suplir mis necesidades.17 No digo esto porque esté tratando de conseguir más ofrendas, sino que trato de aumentar el crédito a su cuenta.18 Ya he recibido todo lo que necesito y aún más; tengo hasta de sobra ahora que he recibido de Epafrodito lo que me enviaron. Es una ofrenda fragante, un sacrificio que Dios acepta con agrado.19 Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.
20 A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Saludos finales

21 Saluden a todos los santos en Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigo les mandan saludos.22 Saludos de parte de todos los santos, especialmente los de la casa del emperador. 23 Que la gracia del Señor Jesucristo sea con su espíritu. Amén.[b]

Notas al pie:

    1. Filipenses 4:3 mi fiel compañero. Alt. fiel Sícigo.
    2. Filipenses 4:23 Var. no incluye: Amén.

1 Tesalonicenses 1:6
6 Ustedes se hicieron imitadores nuestros y del Señor cuando, a pesar de mucho sufrimiento, recibieron el mensaje con la alegría que infunde el Espíritu Santo.

Hebreos 12:2
2 Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

Santiago 1:2
2 Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas,

1 Pedro 1:8
8 Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso,

Lucas 2:10
10 Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo. Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo.

Hechos 8:8
8 Y aquella ciudad se llenó de alegría.

Juan 4:39
39 Muchos de los samaritanos que vivían en aquel pueblo creyeron en él por el testimonio que daba la mujer: «Me dijo todo lo que he hecho.»

Nehemías 8:10
10 Luego Nehemías añadió: «Ya pueden irse. Coman bien, tomen bebidas dulces y compartan su comida con quienes no tengan nada, porque este día ha sido consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, pues el gozo del Señor es nuestra fortaleza.»

Habacuc 3:17-18
17 Aunque la higuera no dé renuevos, ni haya frutos en las vides; aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimentos; aunque en el aprisco no haya ovejas, ni ganado alguno en los establos; 18 aun así, yo me regocijaré en el Señor, ¡me alegraré en Dios, mi libertador!

Proverbios 17:22
22 Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos.

Isaias 61:1-3
1 El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros, 2 a pregonar el año del favor del Señor y el día de la venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los que están de duelo, 3 y a confortar a los dolientes de Sión. Me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, traje de fiesta en vez de espíritu de desaliento. Serán llamados robles de justicia, plantío del Señor, para mostrar su gloria.

Salmo 51:12
12 Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente me sostenga.

Juan 15:10-11
10 Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.11 Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa.

Santiago 3:11
11 ¿Puede acaso brotar de una misma fuente agua dulce y agua salada?[a]

Notas al pie:

    1. salada. Lit. amarga

Salmo 13:5
5 Pero yo confío en tu gran amor; mi corazón se alegra en tu salvación.

Salmo 31:7
7 Me alegro y me regocijo en tu amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma.

Salmo 32:11
11 ¡Alégrense, ustedes los justos; regocíjense en el Señor! ¡canten todos ustedes, los rectos de corazón!

Salmo 35:9
9 Así mi alma se alegrará en el Señor y se deleitará en su salvación;

Hechos 8:5-8
5 Felipe bajó a una ciudad de Samaria y les anunciaba al Mesías.6 Al oír a Felipe y ver las señales milagrosas que realizaba, mucha gente se reunía y todos prestaban atención a su mensaje.7 De muchos endemoniados los espíritus malignos salían dando alaridos, y un gran número de paralíticos y cojos quedaban sanos.8 Y aquella ciudad se llenó de alegría.

Jeremías 15:16
16 Al encontrarme con tus palabras, yo las devoraba; ellas eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque yo llevo tu nombre, Señor, Dios Todopoderoso.

Efesios 5:19-20
19 Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón,20 dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Colosenses 1:11-12
11 y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseverarán con paciencia en toda situación,12 dando gracias con alegría al Padre. Él los[a] ha facultado para participar de la herencia de los santos en el reino de la luz.

Notas al pie:

    1. los. Var. nos.

1 Tesalonicenses 5:16-18
16 Estén siempre alegres,17 oren sin cesar,18 den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.

Juan 16:24
24 Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.

1 Crónicas 16:10
10 ¡Gloríense en su nombre santo! ¡Alégrense de veras los que buscan al Señor!

Isaías 56:7
7 los llevaré a mi monte santo; ¡los llenaré de alegría en mi casa de oración!  Aceptaré los holocaustos y sacrificios que ofrezcan sobre mi altar,  porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.»

Salmo 40:16
16 Pero que todos los que te buscan se alegren en ti y se regocijen; que los que aman tu salvación digan siempre:  «¡Cuán grande es el Señor!»

Salmo 105:3
3 Siéntanse orgullosos de su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan al Señor.

Romanos 12:12
12 Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.

Hechos 24:15
15 Tengo en Dios la misma esperanza que estos hombres profesan, de que habrá una resurrección de los justos y de los injustos.

Tito 2:13
13 mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

Hebreos 6:18-20
18 Lo hizo así para que, mediante la promesa y el juramento, que son dos realidades inmutables en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un estímulo poderoso los que, buscando refugio, nos aferramos a la esperanza que está delante de nosotros.19 Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina del santuario,20 hasta donde Jesús, el precursor, entró por nosotros, llegando a ser sumo sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

Romanos 5:2-5
2 También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.3 Y no sólo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia;4 la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.5 Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.

Lucas 6:38
38 Den, y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.»

Hechos 20:35
35 Con mi ejemplo les he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: "Hay más dicha en dar que en recibir." »

Salmo 34:7
7 El ángel del Señor acampa en torno a los que le temen; a su lado está para librarlos.

Hechos 12:11
11 Entonces Pedro volvió en sí y se dijo: «Ahora estoy completamente seguro de que el Señor ha enviado a su ángel para librarme del poder de Herodes y de todo lo que el pueblo judío esperaba.»

Salmo 91:9-11
9 Ya que has puesto al Señor por tu[a] refugio, al Altísimo por tu protección, 10 ningún mal habrá de sobrevenirte, ninguna calamidad llegará a tu hogar. 11 Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos.

Notas al pie:

    1. Salmos 91:9 tu. Lit. mi.

Mateo 5:3-11
3 «Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.
4 Dichosos los que lloran, porque serán consolados.
5 Dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia.
6 Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
7 Dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión.
8 Dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios.
9 Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
10 Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.
11 »Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias.

Romanos 8:28-29
 28 Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman,[a] los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.29 Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Notas al pie:

    1. Romanos 8:28 Dios — aman. Var. todo actúa para el bien de quienes aman a Dios.

Santiago 1:2-3
2 Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas,3 pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia.

Santiago 5:11
11 En verdad, consideramos dichosos a los que perseveraron. Ustedes han oído hablar de la perseverancia de Job, y han visto lo que al final le dio el Señor. Es que el Señor es muy compasivo y misericordioso.

Hebreos 12:10-11
10 En efecto, nuestros padres nos disciplinaban por un breve tiempo, como mejor les parecía; pero Dios lo hace para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad.11 Ciertamente, ninguna disciplina, en el momento de recibirla, parece agradable, sino más bien penosa; sin embargo, después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella.

Hebreos 10:34
34 También se compadecieron de los encarcelados, y cuando a ustedes les confiscaron sus bienes, lo aceptaron con alegría, conscientes de que tenían un patrimonio mejor y más permanente.

1 Pedro 4:13
13 Al contrario, alégrense de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que también sea inmensa su alegría cuando se revele la gloria de Cristo.

Hechos 13:52
52 Y los discípulos quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.

Hechos 5:41
41 Así, pues, los apóstoles salieron del Consejo, llenos de gozo por haber sido considerados dignos de sufrir afrentas por causa del Nombre.

Hechos 16:25
25 A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban.

1 Pedro 4:6
6 Por esto también se les predicó el evangelio aun a los muertos, para que, a pesar de haber sido juzgados según criterios humanos en lo que atañe al cuerpo, vivan conforme a Dios en lo que atañe al espíritu.[a]

Notas al pie:

    1. en lo que atañe al espíritu. Alt. en el Espíritu.

Lucas 1:47-55
47 y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, 48 porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán *dichosa todas las generaciones, 49 porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí. ¡Santo es su nombre! 50 De generación en generación se extiende su misericordia a los que le temen.51 Hizo proezas con su brazo; desbarató las intrigas de los soberbios.[a] 52 De sus tronos derrocó a los poderosos,      mientras que ha exaltado a los humildes. 53 A los hambrientos los colmó de bienes, y a los ricos los despidió con las manos vacías. 54-55 Acudió en ayuda de su siervo Israel y, cumpliendo su promesa a nuestros padres, mostró[b] su misericordia a Abraham y a su descendencia para siempre.

Notas al pie:

    1. Lucas 1:51 desbarató ... soberbios. Lit. dispersó a los orgullosos en el pensamiento del corazón de ellos.
    2. Lucas 1:54 mostró. Lit. recordó.

Salmo 139
1 Señor, tú me examinas, tú me conoces.
2 Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento.
3 Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos te son familiares.
4 No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda.
5 Tu protección me envuelve por completo; me cubres con la palma de tu mano.
6 Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo.
7 ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia?
8 Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí.
9 Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar,
10 aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha!
11
Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas; que la luz se haga noche en torno mío»,
12 ni las tinieblas serían oscuras para ti, y aun la noche sería clara como el día. ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz!
13 Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre.
14 ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!
15 Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido.
16 Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos.
17
¡Cuán preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos!
18 Si me propusiera contarlos, sumarían más que los granos de arena. Y si terminara de hacerlo,[a] aún estaría a tu lado.
19 Oh Dios, ¡si les quitaras la vida a los impíos! ¡Si de mí se apartara la gente sanguinaria,
20 esos que con malicia te difaman y que en vano se rebelan contra ti![b]
21 ¿Acaso no aborrezco, Señor, a los que te odian, y abomino a los que te rechazan?
22 El odio que les tengo es un odio implacable; ¡los cuento entre mis enemigos!
23 Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos.
24 Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno.

Notas al pie:

    1. Salmos 139:18 Y si terminara de hacerlo (algunos mss. hebreos); Despierto y (TM).
    2. Salmos 139:20 y que en vano — contra ti (tres versiones griegas y algunos mss. hebreos); levantan en vano tus ciudades (TM).

Filipenses 4:11
11 No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre.

Salmo 51:2,7,12
2 Lávame de toda mi maldad y límpiame de mi pecado.
7 Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
12 Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente me sostenga.

Mateo 18:21-22
21 Pedro se acercó a Jesús y le preguntó:

   —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces?
22 —No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces[a] —le contestó Jesús—.

Notas al pie:

    1. Mateo 18:22 setenta y siete veces. Alt. setenta veces siete.

Juan 2:1-2
1 Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús se encontraba allí.2 También habían sido invitados a la boda Jesús y sus discípulos.

Salmo 32:1-5
1 Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados.
2 Dichoso aquel a quien el Señor no toma en cuenta su maldad y en cuyo espíritu no hay engaño.
3 Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día.
4 Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí.
5 Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al Señor», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado.

2 Corintios 4:17
17 Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento.

Efesios 5:18-21

18 No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu.19 Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón,20 dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
21 Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo.