La transformación de nuestro carácter

El Fruto del Espíritu Santo - La Benignidad

Introducción

Gálatas 5:22
"En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,"

Lecturas:

Efesios 4:32; Mateo 5:43-48.


¿Cómo definimos la benignidad?

benignidadEn la versión popular de “Dios habla Hoy” dice: amabilidad.
Es cortesía, ser gentil, educado, tener un trato suave, ser considerado y atento, amable, aún valorando aquellas pequeñas cosas que hacen nuestra esposa o nuestros hijos, dar un trato cariñoso a los ancianos, aún a los animales. Es algo que brota de un corazón lleno del Espíritu Santo.

A veces estamos cargados de tareas que nos interrumpen y allí nos volvemos ásperos y descorteses con quienes nos rodean.
Es generosidad. Es lo que este mundo necesita y pide a gritos, un poco de compasión de ternura. El espíritu de benignidad reconforta a otros.


Lo que no es benignidad: (Sabiduría negada) codicia

Santiago 3:14-16: Las contiendas, peleas.
Santiago 4:1-3: El egoísmo.
Santiago 4:11-12: El juzgar al hermano.
Santiago 4:13-16: La no dependencia de Dios. Ser cortés con Él.
Santiago 4:17: El no hacer lo bueno.
Santiago 5:1-6: La codicia.


Lo que es la benignidad: (Sabiduría demostrada) dar de comer al hambriento

Santiago 3:17: Pureza. (Sin mezcla, como el oro y el vino).
Santiago 3:18: Paz. (Llevarse bien con todos, buscar la paz).
Santiago 3:17: Amabilidad. (Quitar la rusticidad al hablar).
Benignidad. (Hacer lo bueno).
Misericordia (Hacer lo bueno con amor).
Buenos frutos (Por sus frutos los conocerán).
Certeza (Fe por oír la Palabra).
Sinceridad (No ser hipócrita).


Algunas preguntas que nos ayudarán a evaluarnos

¿Le da usted la misma atención a una persona importante que a una persona humilde?
¿Es usted un estímulo para sus hijos?

Hijo: ¿Eres cortés y amable con tus padres?
Esposo: ¿Eres gentil con tu esposa?
Esposa: ¿Qué haces cuando tu esposo llega cansado del trabajo?

¿Desea tu esposo llegar temprano a casa?
¿Cómo trata usted a su suegra?
¿Cómo trata a un hermano nuevo en el grupo?


¿Cómo debemos andar?

  • Andar en el Espíritu para que prevalezca Cristo en nosotros.
  • A la mujer Dios le dice: (1 Pedro 3:4).
  • Al hombre Dios le dice: (Colosenses 3:19).
  • Procurar el bienestar a los que nos rodean (Gálatas 6:9-10).
  • Observar y expresar en palabras lo bueno que hay en el otro.
  • Si ha sido áspero con su familia, pida perdón a Dios y a ellos.
  • Pídale a Dios que le quite el hábito (1 Juan 5:14).
  • Crea que la Gracia de Dios es amplia para perdonar, así es su bondad.
  • Pida ser lleno por el Espíritu Santo.
  • Mantenga una relación directa e íntima con Cristo.


Ejemplos:

Jesús: (Isaías 40:11; 42:3; 2 Timoteo 2:24; Mateo 19:13-14).
Podemos ver su gentileza con los niños, también con las ovejas es amable, las guía y cuida, venda sus heridas, busca las descarriadas, no las aplasta, sino que las acerca a Dios.
El oro representa la divinidad. El sacerdote tomaba con cuidado el pábilo con las pinzas del oro y quitaba con mucho cuidado lo quemado para no apagar la débil llama. Dios nos ama y con mucho tacto y delicadeza quita lo que no sirve para no apagar la llama de nuestro corazón.

¿Hacemos lo mismo que hace Dios con nosotros en cuanto al trato con los demás?
Tal vez eres amable con los de afuera, pero eres áspero con los de tu casa.


El Espíritu Santo: Es amable y gentil, su comprensión es ilimitada. Busca tener camaradería, y comunión si se lo pedimos. Es una de las tres personas de la Trinidad. Él es compañero y desea nuestra amistad. Es paciente y suave, no se envuelve en amor.

Rut y NoemíLa mujer virtuosa: “Le da bien y no mal todos los días de su vida. Muchas mujeres hicieron el bien, más tú sobrepasas a todas” (Proverbios 31:10-12, 29).

El buen samaritano: (Lucas 10:30-35): Libre de egoísmo, se detuvo en el camino, vendó las heridas y tuvo misericordia con su prójimo.
Jesús nos dice:
“¡Vé y haz tú lo mismo!”

Rut y Noemí: Rut sembró benignidad para con su suegra Noemí al no dejarla sola y por la benignidad de Noemí pudo acompañarla hacia el lugar donde Dios tenía preparada la bendición para las dos.


“ Vuestra gentileza sea conocida de todos
los hombres, el Señor está cerca”

(Filipenses 4:5)


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| Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:

BAD, Biblia al Día;
BDLA, Biblia de las Américas;
DHH, Dios Habla Hoy;
NVI, Nueva Versión Internacional;
RVR60, Reina Valera 1960;
BLS
, Biblia en Lenguaje Sencillo y
PAR, Paráfrasis de diferentes versiones bíblicas.|


Pasajes bíblicos citados (NVI)

Efesios 4:32
32 Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

Mateo 5:43-48 
43
Ustedes han oído que se dijo: "Ama a tu prójimo[a]y odia a tu enemigo." 44 Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen,[b] 45 para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos.46 Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos? 47 Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes? ¿Acaso no hacen esto hasta los gentiles? 48 Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto.

Notas al pie:

    1. Mateo 5:43 Lv 19:18
    2. Mateo 5:44 Amen — persiguen. Var. Amen a sus enemigos, bendigan a quienes los maldicen, hagan bien a quienes los odian, y oren por quienes los ultrajan y los persiguen (véase Lc 6:27,28).

Santiago 3:14-16
14 Pero si ustedes tienen envidias amargas y rivalidades en el corazón, dejen de presumir y de faltar a la verdad.15 Ésa no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramente humana y diabólica.16 Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas.

Santiago 4:1-3  
1
¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos?[a] 2 Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden. 3 Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones.

Notas al pie:

    1. Santiago 4:1 luchan — mismos. Lit. hacen guerra en sus miembros.

Santiago 4:11-12
11
Hermanos, no hablen mal unos de otros. Si alguien habla mal de su hermano, o lo juzga, habla mal de la ley y la juzga. Y si juzgas la ley, ya no eres cumplidor de la ley, sino su juez.12 No hay más que un solo legislador y juez, aquel que puede salvar y destruir. Tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo?

Santiago 4:13-16 
13
Ahora escuchen esto, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, pasaremos allí un año, haremos negocios y ganaremos dinero.»14 ¡Y eso que ni siquiera saben qué sucederá mañana! ¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece.15 Más bien, debieran decir: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.»16 Pero ahora se jactan en sus fanfarronerías. Toda esta jactancia es mala.

Santiago 4:17
17
Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace.

Santiago 5:1-6 
1
Ahora escuchen, ustedes los ricos: ¡lloren a gritos por las calamidades que se les vienen encima! 2 Se ha podrido su riqueza, y sus ropas están comidas por la polilla. 3 Se han oxidado su oro y su plata. Ese óxido dará testimonio contra ustedes y consumirá como fuego sus cuerpos. Han amontonado riquezas, ¡y eso que estamos en los últimos tiempos! 4 Oigan cómo clama contra ustedes el salario no pagado a los obreros que les trabajaron sus campos. El clamor de esos trabajadores ha llegado a oídos del Señor Todopoderoso.5 Ustedes han llevado en este mundo una vida de lujo y de placer desenfrenado. Lo que han hecho es engordar para el día de la matanza.[a] 6 Han condenado y matado al justo sin que él les ofreciera resistencia.

Notas al pie:

    1. Santiago 5:5 Lo — matanza. Alt. Han engordado como en un banquete.

Santiago 3:17
17
En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera.

Santiago 3:18
18 En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para[a] los que hacen la paz.

Notas al pie:

    1. para. Alt. por.

1 Pedro 3:4
4
Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Ésta sí que tiene mucho valor delante de Dios.

Colosenses 3:19
19
Esposos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas.

Gálatas 6:9-10
9
No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.10 Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.

1 Juan 5:14
14
Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye.

Isaías 40:11
11
Como un pastor que cuida su rebaño, recoge los corderos en sus brazos; los lleva junto a su pecho, y guía con cuidado a las recién paridas.

Isaías 42:3
3
No acabará de romper la caña quebrada, ni apagará la mecha que apenas arde. Con fidelidad hará justicia;

2 Timoteo 2:24
24 Y un siervo del Señor no debe andar peleando; más bien, debe ser amable con todos, capaz de enseñar y no propenso a irritarse.

Mateo 19:13-14
13 Llevaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orara por ellos, pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban.
14 Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.»

Proverbios 31:10-12, 29
10 Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Es más valiosa que las piedras preciosas!
11 Su esposo confía plenamente en ella y no necesita de ganancias mal habidas.
12 Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días de su vida.  
29 «Muchas mujeres han realizado proezas, pero tú las superas a todas.»

 

Lucas 10:30-35
30 Jesús respondió:

   —Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de unos ladrones. Le quitaron la ropa, lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto.
31 Resulta que viajaba por el mismo camino un sacerdote quien, al verlo, se desvió y siguió de largo.32 Así también llegó a aquel lugar un levita, y al verlo, se desvió y siguió de largo. 33 Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba el hombre y, viéndolo, se compadeció de él. 34 Se acercó, le curó las heridas con vino y aceite, y se las vendó. Luego lo montó sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó. 35 Al día siguiente, sacó dos monedas de plata[a] y se las dio al dueño del alojamiento. "Cuídemelo —le dijo—, y lo que gaste usted de más, se lo pagaré cuando yo vuelva."

Notas al pie:

    1. Lucas 10:35 monedas de plata. Lit. denarios.