La transformación de nuestro carácter

El Fruto del Espíritu Santo - La Paciencia


¿Cómo definimos la paciencia?

la paciencia en como un sembrador que tiene que esperar que las semillas den su frutoEs tolerancia, no pagar con la misma moneda, es firmeza, capacidad de soportar, sin quejas.
Es el saber esperar hasta que se cumpla el plan de Dios para mi vida. El que es paciente, hace las tareas de todos los días, lo que olvidó y las más difíciles, sin quejas y como sirviendo al Señor.
La paciencia se va forjando, va madurando a través de las circunstancias que Dios permite y la próxima nos resultará un poco más fácil (2 Pedro 1:2-8).
La paciencia puede tardar algo en madurar, en algunos más en otros menos (Santiago 5:7-8).
Algunos dicen: “No pidas a Dios que te dé paciencia, porque seguro que te mandará una prueba”. Pero de una manera u otra Dios permitirá que pasemos por su escuela para ir formándonos a la imagen de Jesús.
Pidamos a Dios que se cumpla su Voluntad en nuestras vidas, todo depende de qué actitud, tomemos ante cada circunstancia.
Ante la impaciencia, las mentiras de Satanás y una mente negativa, nuestra edificación y fe en Dios será destruida.
Pero ejercitando la paciencia, creyendo la verdad de Dios y una mente positiva seremos edificados y el fruto irá madurando.
Recordemos que Dios es el ejemplo máximo de paciencia, así que esperará y dispondrá todo hasta que cambiemos de actitud.


¿En qué necesitamos paciencia?

  • Con los niños.
  • Ante el sufrimiento y problemas de la vida.
  • Con la gente.


Con los niños:

necesitamos tener paciencia con los niñosLa Biblia dice: “Instruye al niño en su camino y aún cuando fuere viejo, no se apartará de él” (Proverbios 22:6).
Dice: “instruye”, es darle lugar a que pueda entender y conocer qué es lo que se espera de él.
Dios no nos obliga a aceptar la salvación, es una decisión que nosotros debemos tomar.
Debemos instruirlo en los caminos de Dios y ayudarle a que tenga su encuentro personal con Cristo.
Pero aquí hablamos también de respetarlo como ser humano que es. Debemos aceptar que si al niño se le olvidó algo, no es porque es tonto sino porque justamente es niño y debe desarrollar muchas cosas todavía.
A nosotros los grandes se nos olvidan muchas cosas y eso que somos mayores.

Efesios 6:4 dice: “no provoquéis a ira...”. Si nos fijamos en lo que Dios hace con nosotros, lo primero es amarnos, no castigarnos. Así como Dios es justo y misericordioso, también nosotros como padres debemos amarlos incondicionalmente y ejercer la autoridad en amor, para
orientarlos o corregirlos si están tomando un rumbo equivocado.

¿Se impacienta cuando le arrugan la falda?
¿Cuándo vuelcan la leche?
¿Cuándo dejan sus marcas en la pared?
¿Cuándo mojan la cama de noche?
¿Cuándo no trajo las notas que Ud. hubiera querido?
¿Cuándo dejan sus juguetes en la escalera?
Debemos instruir a nuestros niños acerca de sus responsabilidades y obligaciones antes de disciplinarlos.
Enseñar si se trata de irresponsabilidad. Disciplinar si es rebeldía. La disciplina debe ir acompañada de amor, aceptación y perdón.

 

Ante el sufrimiento y problemas de la vida:

a veces pasamos sufrimientos y problemas en la vida(Santiago 1:2-4; Romanos 5:3-5).
La paciencia a veces se forja a través de las injusticias de la vida o en esos tiempos difíciles donde de una manera u otra todos llegamos.
A veces Dios dispone que debamos pasar un tiempo en cama, ya sea por una operación o torcedura de tobillo. etc.

¿Cómo pasamos ese tiempo?
¿Buscamos tener más comunión con Dios?
¿Cómo recompensó Dios la paciencia de Job?
¿Por qué las personas impacientes son más propensas a los accidentes?
¿Nos impacientamos en la fila del supermercado?
Pidámosle a Dios que nos enseñe a aquietarnos para tener paciencia en la vida. Muchas veces queremos ver las respuestas ¡ya!.
Pero Dios tiene sus tiempos y planes y nosotros debemos creer que es lo mejor para nosotros (Romanos 8:28).
Tenemos una carrera por delante y no la ganaremos corriendo más rápido o siendo más fuertes que otros, sino perseverando con paciencia y tomándonos de la mano de Dios paso a paso.

Con la gente:

Si Dios nos ama y espera con paciencia el fruto de nuestra vida ¿no deberíamos hacer lo mismo con los demás?
¿Cómo reaccionamos con los que siempre tienen un bajón o están tristes?
¿Acaso nos impacientamos porque no reaccionan como nosotros quisiéramos?
A los que son más fuertes, les cuesta entender a los más débiles.
Pero recordemos que Dios nos perfecciona en la debilidad.
Algunas veces necesitamos paciencia para ver el otro lado de alguna situación. De cada circunstancia que nos toque vivir, debemos entender cuál es el propósito de Dios para nosotros.
¿Qué actitud quiere Dios que tenga?


¿Cómo obtener paciencia?

  • Poner nuestros ojos en Jesús (Hebreos 12:2).
  • Pidamos ser llenos de Espíritu Santo.
  • Pedirle a Dios que se cumpla su voluntad en nuestras vidas.
  • Correr la carrera con un corazón tranquilo y confiado en el Señor.
  • Creer que Él tiene el control de todas las cosas.
  • Acepta esos momentos difíciles como un instrumento que Dios usa para formarnos a la la imagen de Jesús.
  • Ante las sorpresas de la vida tener una actitud paciente y positiva.
  • Proclamar “todo lo puedo en Cristo que fortalece” (Filipenses 4:13).


Ejemplos:

Nuestro máximo ejemplo es nuestro Señor Jesús:José interpreta el sueño a faraón
(1 Pedro 2:21-23 ; Hebreos 12:3).

Sara: Abraham recibió la orden de Dios de ir hacia otras tierras. ¿Pero qué pasó con Sara?
Sara le creyó a Abraham. Debía dejar muchas de sus pertenencias, no sabía a donde se dirigían. Antes de partir su nombre era Sarai que significa contenciosa. Pero en el desierto, Dios cambió su nombre por el de Sara que significa princesa. Siguió los caminos que Dios y su
esposo estaban transitando, con paciencia (Hebreos 10:36).

José: en medio de su dolor se encomendó a Dios. Venció la hostilidad y la desesperación.
José se sometió con paciencia bajo la inmensa mano de Dios y cambió para bien todas las cosas.
A través de las pruebas, Dios lo preparó para dirigir a Egipto durante 80 años.

job y sus amigosJob: Aguardó con paciencia el tiempo de la prueba, y Dios lo recompensó abundantemente.
(Job 42:10-17; 3:15; 19:25; 2 Pedro 1:2-8).


“Por lo cual, hermanos, tanto más procurad
hacer firmes vuestra vocación y elección:
porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.
Porque de esta manera os será otorgada amplia
y generosa entrada en el reino eterno
de nuestro Señor Jesucristo”

(2 Pedro 1:10-11)


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| Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:

BAD, Biblia al Día;
BDLA, Biblia de las Américas;
DHH, Dios Habla Hoy;
NVI, Nueva Versión Internacional;
RVR60, Reina Valera 1960;
BLS
, Biblia en Lenguaje Sencillo y
PAR, Paráfrasis de diferentes versiones bíblicas.|


Pasajes bíblicos citados (NVI)

Gálatas 5:22
22 En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.

Isaías 40:31
31
pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.

Gálatas 6:9
9
No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.

Romanos 8:19-23
19 La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios,20 porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme esperanza21 de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
22 Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto.23 Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de nuestro cuerpo.

1 Pedro 3:8-9 
8 En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes.9 No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto; más bien, bendigan, porque para esto fueron llamados, para heredar una bendición.

Colosenses 1:11-12
11 y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseverarán con paciencia en toda situación,12 dando gracias con alegría al Padre. Él los[a] ha facultado para participar de la herencia de los santos en el reino de la luz.

Notas al pie:

    1. Colosenses 1:12 los. Var. nos.

2 Pedro 1:2-8
2 Que abunden en ustedes la gracia y la paz por medio del conocimiento que tienen de Dios y de Jesús nuestro Señor.
Firmeza en el llamamiento y en la elección 
3 Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda.[a]
4
Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina.[b]
5 Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento;6 al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios;7 a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.8 Porque estas cualidades, si abundan en ustedes, les harán crecer en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, y evitarán que sean inútiles e improductivos.

Notas al pie:

    1. 2 Pedro 1:3 para vivir como Dios manda. Lit. para la vida y la piedad.
    2. 2 Pedro 1:4 lleguen — divina. Alt. lleguen a ser colaboradores con Dios.

Santiago 5:7-8 
7 Por tanto, hermanos, tengan paciencia hasta la venida del Señor. Miren cómo espera el agricultor a que la tierra dé su precioso fruto y con qué paciencia aguarda las temporadas de lluvia.8 Así también ustedes, manténganse firmes y aguarden con paciencia la venida del Señor, que ya se acerca.

Efesios 6:4
4
Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor.

Santiago 1:2-4 
2 Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas,
3 pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia.
4
Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada.

Romanos 5:3-5
3 Y no sólo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia;4 la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.5 Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.

Romanos 8:28 
28 Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman,[a] los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.

Notas al pie:

    1. Romanos 8:28 Dios — aman. Var. todo actúa para el bien de quienes aman a Dios.

Hebreos 12:2
2 Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

Filipenses 4:13
13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

1 Pedro 2:21-23
21 Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos. 22 «Él no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca.»
23 Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia.

Hebreos 12:3
3 Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo.

Hebreos 10:36
36
Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.

Job 42:10-17
10 Después de haber orado Job por sus amigos, el Señor lo hizo prosperar de nuevo y le dio dos veces más de lo que antes tenía.11 Todos sus hermanos y hermanas, y todos los que antes lo habían conocido, fueron a su casa y celebraron con él un banquete. Lo animaron y lo consolaron por todas las calamidades que el Señor le había enviado, y cada uno de ellos le dio una moneda de plata y un anillo de oro.
12 El Señor bendijo más los últimos años de Job que los primeros, pues llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.13 Tuvo también catorce[a] hijos y tres hijas.14 A la primera de ellas le puso por nombre Paloma, a la segunda la llamó Canela, y a la tercera, Linda.[b]15 No había en todo el país mujeres tan bellas como las hijas de Job. Su padre les dejó una herencia, lo mismo que a sus hermanos.
16 Después de estos sucesos Job vivió ciento cuarenta años. Llegó a ver a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.17 Disfrutó de una larga vida y murió en plena ancianidad.

Notas al pie:

    1. Job 42:13 catorce. Alt. siete.
    2. Job 42:14 Linda. Lit. Frasquito de maquillaje.

job 3:15
15
entre gobernantes que poseyeron mucho oro y que llenaron de plata sus mansiones.

job 19:25
25 Yo sé que mi redentor[a] vive, y que al final *triunfará sobre la muerte.[b]

Notas al pie:

    1. Job 19:25 redentor. Alt. defensor.
    2. Job 19:25 triunfará sobre la muerte. Lit. se levantará sobre el polvo.