Cuidando a los más débiles

3ra. Semana de Marzo de 2009

 

1 TIMOTEO 5:1-16

Deberes hacia los demás
 

1 No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos;
2 a las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza.
3 Honra a las viudas que en verdad lo son.
4 Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios.
5 Mas la que en verdad es viuda y ha quedado sola, espera en Dios, y es diligente en súplicas y oraciones noche y día.
6 Pero la que se entrega a los placeres, viviendo está muerta.
7 Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles;
8 porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
9 Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido,
10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra.
11 Pero viudas más jóvenes no admitas; porque cuando, impulsadas por sus deseos, se rebelan contra Cristo, quieren casarse,
12 incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe.
13 Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran.
14 Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.
15 Porque ya algunas se han apartado en pos de Satanás.
16 Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas, que las mantenga, y no sea gravada la iglesia, a fin de que haya lo suficiente para las que en verdad son viudas. RVR60

 

 

Una de las más hemosas actividades del cuerpo de Cristo es dar su corazón en generosidad a favor de otros. Pero una de las responsabilidades básicas es cuidar a "los de la casa". Para ello, muchas iglesias cuentan con ministerios apropiados para extender su ayuda a los más necesitados o los que por alguna razón cayeron en desgracia. Nuestro deber es cuidar de nuestros hermanos, sobre todo cuando no tienen posibilidades de hacerlo por su propia cuenta.

Debemos cuidar a los más débilesLa generosidad abarca también el momento de la enseñanza, sobre todo cuando es necesario corregir algún error o práctica de la vieja vida que las personas no abandonan. En ese momento, Pablo explica que debemos hacerlo con respeto y cariño. La ternura de no herir y la firmeza para no transigir.

De otra parte, la iglesia debe ser un lugar de refugio y sanidad para todas las personas, con mayor razón para las dasamparadas. Pero también debemos ser cuidadosos en indagar la situación de las solicitudes que se presentan, porque desafortunadamente a veces existen personas que intentan aprovecharse. Por ello, recomendamos muchas veces que toda ayuda debe ser canalizada a través de las iglesias, donde existen áreas o ministerios que pueden administrar mejor los recursos con que pueden contar. Eso facilita el trabajo para apoyar a posibles solicitantes con la seguridad del caso.

Pero a veces confundimos los conseptos y no tenemos claridad sobre quiénes formamos la iglesia. Creemos que es alguien ajeno a nosotros. Incluso llegamos a creer que debe haber fondos para ayudar, olvidando nuestra parte como responsables de hacer de la iglesia local la gestora de los cambios en la sociedad. Una iglesia fuerte es capaz de influenciar para bien en toda la comunidad. Así, tendrá posibilidades de ayudar y apoyar diversas iniciativas para erradicar patrones y mentalidad de pobreza.

He ahí la importancia de cumplir con nuestra responsabilidad de aportar en la iglesia local. Porque necesitamos extender nuestro brazo de amor y misericordia como una evidencia tangible del Evangelio de Jesucristo, que comprende tanto el ámbito espiritual como el físico. Esto no excluye nuestra obligación de apoyar a nuestra familia directa. Seamos o no cabeza de hogar tenemos el encargo de cuidar de los nuestros. Sería triste que un creyente sea "luz de la calle" y "oscuridad de su casa".

 

Recomendaciones prácticas

Hermano y hermana, el dar en la iglesia, además de una responsabilidad, es la manera en que podemos poner de manifiesto nuestas prioridades en la vida. El Señor es un dador generoso por naturaleza. Nos regaló su preciosa sangre, derramándola en la cruz del calvario para el perdón de pecados y nuestra salvación. La manera de decirle al Señor te amo y te doy gracias, es siguiendo el ejemplo que nos dejó. Dios le capacitó: ¡Ayude a los débiles!

 

Ore por:

  • Una vida cristiana generosa, en la que el diezmo y la ofrenda forman parte de una vida saludable.
  • Una iglesia que tiene muchos ministerios de ayuda a la comunidad con diferentes formas de asistirla.
  • Un plan de salud y de educación para que se pueda generar una mentalidad de cambio y progreso en toda la nación.

 

| Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:

BAD, Biblia al Día;
BDLA, Biblia de las Américas;
DHH, Dios Habla Hoy;
NVI, Nueva Versión Internacional;
RVR60, Reina Valera 1960;
BLS
, Biblia en Lenguaje Sencillo y
PAR, Paráfrasis de diferentes versiones bíblicas.|

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