Pescadores de hombres

2da. Semana de Mayo de 2009

 

LUCAS 5:1-16

 

La pesca milagrosa

1 Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios.

2 Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.

3 Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.

4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.

5 Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.

6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.

7 Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.

8 Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.

9 Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él,

10 y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.

11 Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.

   

Jesús sana a un leproso

12 Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.

13 Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él.

14 Y él le mandó que no lo dijese a nadie; sino ve, le dijo, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés, para testimonio a ellos.

15 Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades.

16 Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba. RVR60

 

pescadores de hombresAl comenzar el capítulo 5, vemos que la fama de Jesús se había extendido notablemente. Multitudes venían a oírle predicar donde quiera que Él estuviese, sea en la sinagoga, el mercado o a orillas de lago. En esta ocasión era tanta la gente que se agolpaba, que se tiene que alejar de la orilla para enseñar desde una barca.

La llamada "pesca milagrosa" conmovió las conciencias de los presentes, entre los cuales se hallaban Pedro, Jacobo, Juan y, según Mateo, también Andrés. Ellos eran pescadores experimentados, sabían que lo sucedido no era normal, lo cual sumado a las maravillas que ya habían visto, les llevó a la conclusión que Jesús tenía que ser el Señor, y les entra un gran temor. Pedro cae de rodillas y clama: "Apártate de mi, Señor, porque soy hombre pecador".

La respuesta de Jesús, tranquilizadora y consoladora, viene con una revelación sorprendente: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Pedro y sus compañeros intuyen algo grande y emocionante, porque al llegar a tierra con las barcas llenas de pescado, se olvidan de esa carga normalmente tan preciosa para ellos, y "dejándolo todo, le siguieron".

Jesús les había revelado lo que sería su ministerio futuro: ya no pescadores de peces sino de hombres. Era una descripción gráfica del llamado al ministerio cristiano: estos pescadores tendrían que dejar su labor normal, y dedicarse a una labor enormemente más importante como el pescar hombres para el reino eterno de Dios. Sus vidas rutinarias serían transformadas en vidas trascendentes, pero el costo era "dejarlo todo", para lo cual estos cuatro discípulos no dudaron un instante. ¿Estás dispuesto a "dejarlo todo" si el Señor le llama en este momento?

En la escena siguiente un leproso se acerca a Jesús y le dice: "Señor, si quieres, puedes limpiarme". La respuesta de Jesús revela un profundo amor y compasión por los perdidos: "extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero, sé limpio". Jesús hizo dos cosas notables: Expresó su amor compasivo al tocarle, aunque con ello violentaba la ley mosaica, que prohibía tocar a un "inmundo" (un leproso era considerado "inmundo" y no podía ni acercarse a la gente) y al decirle "quiero" reafirma el propósito de su vida y ministerio: "limpiar" la lepra física, pero sobre todo, "limpiar" el alma humana de la lepra espiritual, el pecado.
¡Cuánto tenemos que agradecer a Dios y a nuestro Salvador por tanto amor y compasión por nosotros!

 

Recomendaciones prácticas

Nunca como ahora, con un mundo globalizándose aceleradamente, y con ello acelerándose el proceso de deterioro del medio ambiente y el decaimiento moral y espiritual de la humanidad, se hace necesario y urgente que muchos "pescadores", "dejándolo todo", respondan al llamado de Cristo para ser "pescadores de hombres". ¿Podrá decir: Heme aquí, Señor?

 

Ore por:

  • Un corazón obediente al llamado de Cristo al ministerio cristiano, sea cual éste fuese.
  • Muchos "pescadores de hombres" para cumplir con la Gran Comisión, tarea central de la iglesia del Señor.
  • Que la nación sea sensible al "toque" de amor del Maestro.

 

| Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:

BAD, Biblia al Día;
BDLA, Biblia de las Américas;
DHH, Dios Habla Hoy;
NVI, Nueva Versión Internacional;
RVR60, Reina Valera 1960;
BLS
, Biblia en Lenguaje Sencillo y
PAR, Paráfrasis de diferentes versiones bíblicas.|

 Rss | Escríbenos | Categoría: Meditación de la Semana | Meditación nº: 46 | Ir al siguiente tema »

Añadir a Mi Yahoo!Agregar a Google ReaderAgregar a netvibesSuscribirse a Bloglines

Si deseas recibir por correo electrónico las meditaciones semanales, solo tienes que introducir tu email en el siguiente recuadro:

Delivered by FeedBurner