Gracia de Dios para bendecir

1ra. Semana de Enero de 2010

 

LUCAS 1:57-80


Nacimiento de Juan el Bautista

57 Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo.

58 Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella.

59 Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías;

60 pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan.

61 Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre.

62 Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar.

63 Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.

64 Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios.

65 Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas.

66 Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.

   

Profecía de Zacarías

67 Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

68 Bendito el Señor Dios de Israel, Que ha visitado y redimido a su pueblo,

69 Y nos levantó un poderoso Salvador En la casa de David su siervo,

70 Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio;

71 Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron;

72 Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordarse de su santo pacto;

73 Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, Que nos había de conceder

74 Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos

75 En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.

76 Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;

77 Para dar conocimiento de salvación a su pueblo, Para perdón de sus pecados,

78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó desde lo alto la aurora,

79 Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; Para encaminar nuestros pies por camino de paz.

80 Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel. RVR60

 

Juan el bautistaEn el relato que tenemos delante tenemos mucho para meditar, pero centraremos nuestro pensamiento en Juan, de quien Jesús dijera: "Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista" Mateo 11:11

Primeramente su nombre. Los vecinos y parientes, siguiendo la tradición, querían ponerle el nombre del padre: Zacarías; sin duda un buen nombre, que significa "a quien Dios recuerda". Pero el ángel ya les había dado el nombre: Juan, "gracia de Dios" ¡Qué nombre tan significativo! No tanto porque era un regalo para sus padres, sino que era gracia de Dios para la humanidad. Ese era el carácter de nuestra misión: ser bendecidos por la gracia de Dios para bendecir al mundo.

El segundo pensamiento viene de las palabras proféticas de Zacarías a su hijo: "Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante del Señor, para preparar sus caminos; para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de pecados... para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por caminos de paz" (1:76-79)

Juan precedió anunciando a Jesús, y así partició de su misión. Nosotros seguimos anunciando a Jesús, y así también participamos de su misión. Pero ¿se da cuenta que no puede haber una misión más trascendente que la de nuestro Señor y Salvador; y que por tanto, participar de esa misión es lo más importante que podemos hacer en nuestra vida? ¡Gloria a Dios por ese privilegio!

El tercer pensamiento surge del versículo 80: "Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel." Desde el llamado de Dios, hay un proceso de preparación al cual debemos someternos, que incluye desarrollo en lo humano - físico, emocional e intelectual - ,pero los más importante es el fortalecimiento en espíritu, la preparación para la misión y la espera por el tiempo de Dios para realizarlo. ¿Lo está haciendo?

 

Recomendaciones prácticas

¿Es consciente del privilegio de participar de la tarea más trascendente que puede haber, como es anunciar la salvación que hay en Jesús?
Si Dios lo está llamando al ministerio pastoral o como pastor... obedezca ese llamado en fe. Si no, tiene el privilegio de ser bendición al mundo por medio de su oficio o profesión.

¡Prepárese para hacerlo con excelencia para la gloria de Dios!

 

Ore por:

  • Una conciencia clara de la misión que Dios nos ha dado como bendición al mundo.
  • Que la iglesia sea cada día más bendecida pra bendecir al mundo con el evangelio.
  • Que nuestra nación se rinda ante el mensaje del señorío de Cristo y Su salvación.

 

| Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:

BAD, Biblia al Día;
BDLA, Biblia de las Américas;
DHH, Dios Habla Hoy;
NVI, Nueva Versión Internacional;
RVR60, Reina Valera 1960;
BLS
, Biblia en Lenguaje Sencillo y
PAR, Paráfrasis de diferentes versiones bíblicas.|

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