La tentación de Jesús

2da. Semana de Enero de 2010

 

LUCAS 4:1-15


Tentación de Jesús

1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto

2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.

3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.

4 Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.

5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.

6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.

7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.

8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.

9 Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo;

10 porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;

11 y, En las manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra.

12 Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

13 Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.

   

Jesús principia su ministerio

14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.

15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos. RVR60

 

La tentación de JesúsHabiendo sido bautizado Jesús en el Jordán y lleno del Espíritu Santo, es llevado en el espíritu al desierto para ser tentado. El Hijo de Dios tenía que ser probado en su humanidad antes de iniciar su ministerio. Hebreos lo expresa así: “Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas… que habiendo de llevar a muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos”. (Hebreos 2:10)

¡Y de qué manera fue probado nuestro Salvador!  Cuarenta días en el desierto sin comer bajo la tentación constante del diablo. Y cuando ya desfallecía del hambre vienen las tres tentaciones más punzantes a su humanidad; que son tentaciones permanentes para cada ser humano.

La primera tentación tiene que ver con algo tan natural como el hambre: “Si eres el Hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan”. ¿Por qué el Señor se negó a hacerlo? ¿Por qué no usar su poder divino para algo aparentemente lógico y justo? El diablo en realidad estaba tratando que Jesús dejara de confiar en Su Padre, que rompiera las leyes naturales creadas por Él mismo, y que usara su poder divino para sí mismo.
¿No es esto lo que los hombres hacen: no confían en Dios y su Palabra, rompen las leyes divinas y humanas y usan el poder para su propio provecho?  El resultado de tanto egoísmo es injusticia, explotación y sufrimiento en la raza humana.

La segunda tentación tiene que ver con la ambición de poder. Jesús sabe que los reinos de la tierra están bajo el poder del diablo; sabe también que Él ha venido a despojarlo de esos reinos; pero después de sufrir y morir en la cruz. Lo que nunca va a aceptar, es evitar ese sufrimiento al costo de adorarle. Nada puede justificar el poner en el primer lugar a cualquier otra persona, cosa o dios. Sólo el Dios verdadero merece estar allí, aunque en ello nos vaya la vida.

La tercera tentación tiene que ver con la ostentación. ¿Te crees el Hijo de Dios? Entonces tírate, lo ángeles te salvarán, pero causarás tal sensación que todos te creerán y aceptarán inmediatamente come el Mesías. Otra vez la sutileza del diablo con una insinuación razonable y lógica. Pero quería que Jesús apelara a lo sensacional y ostentoso, en lugar de basar su ministerio en Su santidad de vida, en Su justicia y en Su carácter “manso y humilde de corazón”. Por ello la respuesta tajante de Jesús; “ No tentarás al Señor tu Dios”.

 

Recomendaciones prácticas

Así como nuestro Señor Jesucristo, cada uno de nosotros puede ser tentado en las tres áreas: los apetitos naturales, el deseo oculto de poder y la inclinación a la ostentación. Pida discernimiento del Espíritu Santo, examine sus motivaciones y acciones, y si en alguna de esas áreas está yendo contra la Palabra de Dios, deséchela en el nombre de Jesús.

 

Ore por:

  • La ayuda de Dios para permanecer atentos y firmes ante las insinuaciones del diablo.
  • Que Dios proteja a la iglesia de la tentación de las riquezas, del poder y de la ostentación.
  • Que Dios levante en nuestra nación gobernantes con el carácter de Cristo.

 

| Abreviaturas de las diferentes Biblias utilizadas:

BAD, Biblia al Día;
BDLA, Biblia de las Américas;
DHH, Dios Habla Hoy;
NVI, Nueva Versión Internacional;
RVR60, Reina Valera 1960;
BLS
, Biblia en Lenguaje Sencillo y
PAR, Paráfrasis de diferentes versiones bíblicas.|

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